21 de septiembre de 2017
Comarca de la Jacetania c/ Ferrocarril s/n
22700 - Jaca
HUESCA
Tlf: 974 35 69 80
Fax: 974 35 52 41

Canfranc Estación

En el siglo XI, y a la misma vera del camino de Francia, nació Canfranc como perfecto ejemplo de pueblo fronterizo. En medio de un valle profundo, con escasos recursos agrícolas, sus habitantes se dedicaron necesariamente al comercio, basando su economía en las transacciones entre Aragón y el Bearne, y en la acogida de viajeros y peregrinos.
El actual término municipal se extiende desde la misma frontera francesa hasta los carrascales mediterráneos de Villanúa, y engloba, aguas abajo de Rioseta, el valle del río Aragón y las renombradas Canal Roya, Canal de Izas y de Ip: se trata pues de un valle pirenaico por excelencia en el que es perceptible la influencia atlántica que se introduce a través del cercano puerto de Somport. Paisaje formado por prados de siega en el fondo del valle, laderas cubiertas de bosque mixtos, y las zonas más altas reservadas a extensos prados alpinos y cimas rocosas. 

Desde antiguo – tal vez desde época romana – hasta la actualidad, las comunicaciones interfronterizas han marcado el origen y la evolución histórica del valle: el Somport – también llamado en tiempos el puerto de Canfranc – es el paso fronterizo menos abrupto y más transitado de todo el Pirineo central. Desde el viejo camino de herradura, transformado en 1876 en carretera, hasta la construcción del ferrocarril transfronterizo – inaugurado en 1928 – y el reciente túnel carretero, la historia de las comunicaciones a través del Somport se confunde con la propia historia de Canfranc.

La antigua villa de Canfranc, pese a los devastadores incendios de 1617 y 1944, todavía conserva parte de su antiguo patrimonio monumental. Los restos del castillo, de origen medieval y ampliado en el siglo XVI, se conservan sobre una roca; la fachada de la torre de Aznar Palacín del siglo XIV; la iglesia parroquial de la Asunción, con sus cuatro retablos barrocos; y el conjunto monumental de la Trinidad fundado en el siglo XVI por don Blasco de Les para atender a pobres y peregrinos.

Tras el incendio de 1944 se trasladó el ayuntamiento y la capitalidad del municipio al que fuera barrio de la Estación, construido a lo largo del siglo XX en la partida de los Arañones. La Estación Internacional de ferrocarril, monumental edificio con cierto aire francés y espectacular cubierta de pizarra,  se ha convertido en el emblema más conocido y divulgado de Canfranc, y está proyectada su rehabilitación y conversión en centro turístico y cultural. 

La importancia estratégica y militar del valle de Canfranc, dada su cercanía a la frontera, es causa de la construcción de diversos fuertes y posiciones militares, entre los que destaca el fuerte de Coll de ladrones (siglo XVII – XIX) y la Torreta de Fusileros (siglo XIX).