19 de noviembre de 2017
Comarca de la Jacetania c/ Ferrocarril s/n
22700 - Jaca
HUESCA
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Lorbés

Situada en un bello y solitario enclave, Lorbés es la localidad más septentrional de la provincia de Zaragoza. Está encaramada en lo alto de un cerro, a 828 m de altitud, con los campos de cereal a sus pies, entre el barranco de Gabarre y el río Sacal, junto al que apenas se distinguen ya las ruinas del antiguo molino harinero.
Formó municipio propio de la provincia de Zaragoza hasta su incorporación al de Salvatierra (1972),  que  en 1916 pasó a  denominarse Salvatierra de Esca. El fogaje que Fernando el Católico ordenó en 1495 daba a  Lurbies 11 fuegos. En 1857 tenía 239 habitantes y 191 en 1900. Ha estado al borde de la despoblación. Contaba con 9 habitantes en 2004.

HISTORIA
Aparece mencionada en fecha muy temprana, hacia el 890-900, cuando el obispo Jimeno de Pamplona concede la cuarta episcopal de Lorbesse al monasterio de Santa María de Fuenfría (cerca de Salvatierra de Esca). Su proximidad a tierras navarras explica la vinculación con el monasterio de Leyre (en 1174 el papa Alejandro III pedía a Alfonso II que devolviera el lugar al cenobio) así como la existencia de un castillo por razones defensivas. En el agitado siglo XIII el castillo y el lugar pasaron varias veces de las manos de los reyes de Aragón a las de distintos señores: en 1224 Miguel de Olsón daba el castillo a Jaime I a cambio del de Almuniente; en 1274 dicho rey permutaba la villa con su hijo, el futuro Pedro III; en 1286 Alfonso III la “restituía” a Felipe de  Castro; y en 1293  Jaime II la compraba a Pedro  Cornel. Ya no abandonó  su carácter de lugar de realengo hasta el siglo XIX.

ARTE
La iglesia parroquial de San Miguel es una fábrica de cantería del siglo XVI. Tiene planta de cruz latina, de una sola nave de testero recto que se cubre con bóvedas de crucería estrellada, mientras que con crucería sencilla lo hacen los brazos del crucero y la sacristía. Ésta y la torre-campanario se adosan en el lado sur, con un pórtico entre ambas. Muy efectista es la portada gracias al tratamiento  almohadillado  de jambas y dovelas. Tiene  coro alto a los  pies (con balaustrada de decoración renacentista) y un destacado conjunto de retablos de los siglos XVII y XVIII.
La ermita de la localidad está dedicada a la Virgen de la Pardina.

ARQUITECTURA POPULAR
Precioso conjunto arquitectónico de gran poder  evocador,  con  estrechas calles y atractivos pasadizos todavía empedrados que se quiebran y serpentean acomodándose al fuerte desnivel del terreno. Las  casas (Pérez, Mamilo, Tejedor, García, Huesa, Fermín,  Clavería...) son de piedra oscura y cubiertas de teja, con pequeñas ventanas enmarcadas por  sillares, algunos balcones solanares  (con  sus antepechos de madera ya arruinados) y portadas en arco de medio  punto de  piedra o ladrillo, todavía con flores  de  cardo como  ancestral símbolo de protección. El caserío tiene la calle Mayor como eje principal y se distribuye en dos barrios, Alto y Bajo, el primero muy afectado  por la despoblación. En la espaciosa plaza de la iglesia contrastan las casas vacías (Casa Sastre) con rincones llenos de vida, como el formado por la antigua rectoría, de llamativa fachada,  y Casa Cucharero, de muros blanqueados y grandes balcones. Se ven también magníficas  chimeneas troncocónicas, como la de Casa  Luquetas, algo más esbelta de lo habitual. Esta casa y su  espectacular pasadizo en arco forman un atractivo conjunto con  la contigua “casa del maestro”, casa infanzona que luce su escudo en una notable portada de piedra. Se conservan aún las antiguas escuelas y el horno.

FIESTAS Y TRADICIONES
Celebra sus fiestas mayores el día 6 de septiembre.