
Historia
El pasado de Artieda es una rica superposición de épocas. De su etapa romana se conservan tramos de calzada y yacimientos de gran relevancia como el Forao de la Tuta o Campo del Royo, cuyos hallazgos decorativos —incluyendo mosaicos y capiteles— se custodian hoy en el Museo de Zaragoza. Durante la Edad Media, la villa mantuvo una estrecha relación con el Monasterio de Leyre y se consolidó como un punto estratégico del Camino de Santiago. Esta relevancia atrajo la influencia del románico altoaragonés, todavía presente en iglesias y puentes de los alrededores.

Patrimonio
Su casco urbano destaca por la belleza de sus calles empedradas y la conservación de edificios civiles emblemáticos, como la Casa de los Diezmos o la Casa del Hospital. El corazón arquitectónico del núcleo es la Iglesia de San Martín, una construcción que combina una sólida base medieval con reformas posteriores de época renacentista.
Entorno
En el plano medioambiental, el municipio constituye un refugio de alta riqueza ornitológica gracias a la confluencia de diversos ecosistemas que van desde las aguas de Yesa hasta los bosques mediterráneos y las llanuras de la Canal de Berdún. Esta biodiversidad lo convierte en un hábitat ideal para rapaces como el quebrantahuesos o el milano real, además de funcionar como un corredor vital para el paso migratorio de las grullas durante la primavera y el otoño.

