
A diferencia de la mayoría de los pueblos de montaña, Santa Cilia presenta una trama urbana rectangular. Este diseño ortogonal tiene su origen en la Carta de Repoblación de 1336, que buscaba crear un asentamiento planificado. Su historia está ligada al Camino de Santiago y al monasterio de San Juan de la Peña.

Patrimonio
Iglesia de Santa Cecilia: Custodia retablos y pinturas murales que han sido objeto de restauraciones recientes para devolverles su esplendor.
Ermita de la Virgen de la Peña: Un espectacular santuario colgado de un farallón rocoso en el monte Cuculo, que atrae a numerosos fieles en la romería del 29 de abril.
Somanés: Aporta al conjunto la iglesia de San Julián y el antiguo palacio de sus señores.

Actualidad
Históricamente, Santa Cilia fue un punto clave para la ganadería, donde su antiguo puente servía para el control y cobro de peaje a los rebaños trashumantes. En la actualidad, esa vocación de servicio ha dado un salto tecnológico: el municipio alberga el aeródromo de Santa Cilia, una instalación de referencia internacional para el vuelo sin motor, el paracaidismo y exhibiciones aéreas.
Esta modernidad convive con una sólida oferta de turismo de descanso y aventura, apoyada en infraestructuras como el Camping Pirineos, que consolidan a la localidad como una parada estratégica tanto para los peregrinos del Camino Francés como para los visitantes que buscan la autenticidad del Pirineo.
