
Patrimonio
El casco urbano de Sigüés es un compendio de historia viva. La iglesia parroquial de San Esteban, protegida como Bien de Interés Cultural, domina un perfil donde sobresale la torre palacio de los Pomar, símbolo del poder señorial en la zona.

Historia
Atención al Peregrino: El antiguo hospital de Santa Ana y el puente histórico sobre el Esca atestiguan su relevancia en el Camino de Santiago Aragonés.
Miramont: Este caserío cercano, que perteneció a San Juan de la Peña, refuerza el vínculo jacobeo y destaca por su carrasca monumental, uno de los árboles más emblemáticos de la comarca.
Con una población de 60 habitantes que se duplica en época estival, Sigüés representa la resistencia de la Jacetania baja. El municipio invita a un turismo de reflexión y naturaleza, donde la belleza de la arquitectura tradicional convive con la sobrecogedora estampa de los núcleos que el agua intentó borrar del mapa.

Núcleos
La identidad actual de Sigüés no se entiende sin sus pueblos.
Escó: Declarado Conjunto Histórico, sus ruinas se aferran a la ladera bajo los restos de un antiguo castillo, ofreciendo una imagen de gran potencia visual y melancolía.
Tiermas: Situado en lo alto de un cerro que hoy vigila el embalse, sus murallas y su iglesia permanecen como testigos mudos de un pasado próspero ligado a sus famosas aguas termales (que solo emergen cuando el nivel del pantano baja).
Asso-Veral: Como contrapunto, esta pequeña aldea habitada mantiene el aire señorial de su antiguo palacio condal.
