
Entorno
El río Aragón articula el paisaje superficial, pero es en el subsuelo donde se esconde el mayor tesoro geológico: la Cueva de las Güixas. Ubicada a pie del Camino de Santiago, esta gruta es un ejemplo espectacular de modelado kárstico. Además de su belleza natural con estalactitas y estalagmitas, la cueva ha sido históricamente un refugio prehistórico y escenario de leyendas sobre aquelarres de brujas (de ahí su nombre, Güixas).

Urbanismo
El casco antiguo mantiene la esencia de la arquitectura pétrea pirenaica, vertebrado por la iglesia de San Esteban, que custodia un rico patrimonio religioso.
Aruej y Cenarbe: Estos núcleos deshabitados son testigos mudos del pasado medieval. Aruej, situado en la margen derecha del río, conserva una torre señorial y una iglesia románica que antaño daban nombre a todo el valle (Bardaruex). Cenarbe, por su parte, evoca la melancolía de la despoblación tras el trazado del ferrocarril y el pantano de Yesa.

Dinamismo
Gracias a su ubicación intermedia entre la ciudad de Jaca y las estaciones de esquí de Astún y Candanchú, Villanúa se ha especializado en el turismo activo. Sus laderas reforestadas en Gabardito ofrecen rutas de senderismo y BTT que serpentean entre espesos bosques de pinos y abetos, mientras que la base de Collarada es un reto constante para montañeros y espeleólogos.
