
Historia
Bajo la apariencia moderna de sus solares actuales subyace una historia de gran calado. En este mismo emplazamiento se situaba la villa medieval de Astorito (u Osturit), que llegó a ser sede de los reyes de Aragón. El Códice Calixtino (siglo XII) ya la identificaba como una etapa fundamental del Camino de Santiago aragonés.
El municipio nació de la fusión de los términos de Santa Engracia y Javierregay, y hoy se estructura en un modelo tripartito con poblaciones muy equilibradas (entre 70 y 85 habitantes por núcleo). Puente la Reina de Jaca funciona como el pulmón de servicios de la zona, heredando la vocación de acogida que ya tuvo la antigua Astorito en la Edad Media.

Patrimonio
Aunque el trazado urbano es nuevo, el pasado emerge en los alrededores a través de vestigios significativos:
Arqueología: Una necrópolis medieval excavada en 1993.
Infraestructura Histórica: Los restos de un puente medieval aguas arriba del río Aragón y la ubicación de un antiguo molino harinero.

Entorno
Dada su ubicación en la vía natural de enlace entre valles, es un punto de partida privilegiado para el visitante. Combina la funcionalidad de un centro moderno —con equipamientos comerciales y logísticos— con el encanto rural de sus pedanías, manteniendo viva su esencia como vibrante punto de encuentro para el viajero contemporáneo que recorre el Pirineo.
