Historia
Las primeras noticias fidedignas datan de 1279, cuando su iglesia dependía del abad de San Juan de la Peña. Durante siglos fue un lugar de señorío secular, vinculado a la familia Lope de Gurrea desde 1351 hasta el siglo XIX. En su antiguo término se encontraba la villa de Astorito, hito esencial del Camino de Santiago medieval, situada junto al primitivo "puente de la Reina".
Patrimonio
El casco urbano destaca por su monumental Iglesia parroquial de Santa Engracia (s. XVIII). Es un edificio de sillería con planta de cruz latina y tres naves, donde sobresale su cimborrio octogonal y su inmensa fachada. En la portada, una cartela muestra el clavo, símbolo del martirio de la santa titular.
A las afueras, en el paraje del antiguo poblado de Aragonavilla, se encuentra la ermita de San Babil (o de Nuestra Señora de Noravilla). Es una construcción románica tardía del siglo XIII, con un ábside semicircular y una portada decorada con bolas de tradición jaquesa.
El pueblo se organiza en una retícula regular centrada en la plaza de la iglesia, donde se conservan el antiguo granero municipal y un pintoresco pasadizo. La arquitectura doméstica presenta muros de mampostería con vanos enmarcados en piedra, destacando:
Portadas: Predominan las adinteladas (Casa Maximino) y las de arco de medio punto, muchas con grabados de oraciones y fechas del siglo XIX.
Chimeneas: Conviven las prismáticas de ladrillo con las tradicionales troncocónicas, como las de Casa Lobera o Casa Chilico, que aún conserva su fogaril y bodega subterránea.
Conjunto Hidráulico: Santa Engracia posee uno de los conjuntos de fuente y lavadero mejor conservados de la comarca, unificados en un solo edificio histórico.
Festejos
Las fiestas mayores se celebran el 8 de mayo en honor a Santa Engracia. Aunque el 24 de enero (San Babil) se realizaba tradicionalmente la romería a su ermita, actualmente esta peregrinación se celebra el 15 de mayo, coincidiendo con la festividad de San Isidro Labrador.