Arbués

Arbués es una pequeña población situada a 768 metros de altitud, enclavada en un terreno de barrancos que marca la transición entre las estribaciones de la sierra de San Juan de la Peña y los paisajes abiertos de la Canal de Berdún. Tradicionalmente vinculada a la cantera y la losera, la localidad forma parte hoy del Parque Cultural de San Juan de la Peña. Tras haber sido cabecera municipal en sustitución de Alastuey en los años sesenta del siglo XIX, se incorporó definitivamente al municipio de Bailo en 1967.

Historia


Su topónimo, de posible origen prerromano, antecede a su primera referencia documental cierta en el año 1004. Durante el siglo XI, el patrimonio del lugar se vinculó estrechamente al monasterio de San Juan de la Peña mediante diversas donaciones de la nobleza y de los reyes Ramiro I y Ermisenda. Pese a estas influencias eclesiásticas, el dominio temporal permaneció bajo la Corona, lo que provocó que en 1283 la villa fuera incendiada y destruida por incursiones navarras y francesas. Arbués mantuvo su condición de lugar de realengo hasta el siglo XIX y fue cuna de Galindo de Arbués, maestro del rey Alfonso I.
Demográficamente, la localidad pasó de los 12 fuegos en 1495 a un máximo histórico de 357 habitantes en 1900, sufriendo posteriormente un fuerte descenso que la situó en 16 habitantes en 2004.

Patrimonio


El centro neurálgico del patrimonio local es la Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol. El edificio actual es una amalgama de estilos donde destaca el primitivo templo románico del siglo XII, cuya influencia de la catedral de Jaca es visible en su muro meridional. Este conserva canecillos tallados y una notable portada con arquivoltas decoradas con ajedrezados, aves y un crismón trinitario. El templo fue reformado profundamente en los siglos XVII y XVIII, alterando su orientación y añadiendo la torre actual. Asimismo, destaca la ermita románica de San Sebastián, situada en un collado próximo.

En cuanto a la arquitectura civil, el casco urbano se vertebra a lo largo de la Calle Mayor. Las viviendas, predominantemente de mampostería de piedra, presentan portadas en arco de medio punto o adinteladas, con algunos pavimentos de cantos rodados en los zaguanes. El ejemplo más insigne es la Casa infanzona de los Anaya (siglo XVII), que luce una imponente fachada de sillería con un escudo heráldico coronando su portada principal.

Festividades


La vida festiva de Arbués gira en torno al 20 de enero, festividad de San Sebastián y San Fabián. Siguiendo la tradición, la víspera de la celebración es costumbre que los vecinos enciendan hogueras en la localidad.