Gracionépel

Gracionépel se erige a 987 metros de altitud sobre el Cerro de San Martín, consolidándose como uno de los miradores más completos de la Jacetania. Desde este punto, la vista se pierde entre la fructífera llanura de la Val Ancha y las siluetas de la Peña Oroel y la imponente Peña Collarada al norte. Su historia, marcada por un topónimo de múltiples variantes medievales (Grazanuepelo, Gratia Nueple), es la de un núcleo que siempre perteneció directamente al Rey. Actualmente cuenta con 8 vecinos.

Historia


A diferencia de otros pueblos vecinos que fueron señoríos monásticos, Gracionépel fue lugar de realengo. Su importancia estratégica y económica quedó patente en 1397, cuando el rey Martín I el Humano decidió incorporarlo a la jurisdicción de Jaca. Los tributos de este pueblo no eran para un abad, sino que se destinaron específicamente al mantenimiento de las murallas y puertas de la ciudad de Jaca, garantizando la defensa de la capital del Pirineo.

Ptrimonio
La parroquia es un edificio de piedra de grandes dimensiones que ha evolucionado desde el siglo XIII hasta el XVIII:

Elementos Góticos: Se conserva la puerta de acceso original del siglo XVI, con un arco ligeramente apuntado.

Estructura: Presenta una torre de planta cuadrada y dos cuerpos, protegida por un pórtico con bóveda de cañón que resguarda al visitante antes de entrar al templo y al cementerio anexo.

Patrimonio


El casco urbano de Gracionépel destaca por la solidez de sus construcciones, erigidas con piedra extraída del propio Cerro de San Martín.

Casa Paúles (1717): Es el edificio más emblemático, una casa infanzona que ha mantenido la vida en el pueblo incluso en sus momentos de mayor despoblación. En sus dinteles se pueden leer las leyendas "Armas de los Paúles" y "Armas de López", junto a una preciosa balconada de piedra.

Casa Minguaso: Representa la maestría artesanal local. Los esquinazos y dinteles resaltan sobre el muro revocado, coronado por una chimenea troncocónica. En su interior, el trabajo de Jacobo Campo (fuente y fregadera de gran tamaño) es un ejemplo del refinamiento de la cantería popular.

Otros Detalles: El pueblo guarda joyas menores como la ventana lobulada de Casa Bertolo o la imponente portada de Casa Latas.

Festejos


Gracionépel mantiene su identidad festiva el 15 de agosto. Además, como parte de la Val Ancha, cumple con el rito sagrado de las romerías de Santa Orosia cada 25 de junio, portando su devoción tanto a Jaca como a las cumbres de Yebra de Basa.

Tour Virtual Gracionépel