Historia
Las raíces de Ascara se hunden en el siglo XI, apareciendo documentada en 1027 como linde de las propiedades de San Juan de la Peña. A lo largo de la Edad Media, su control fue objeto de cambios entre las grandes instituciones eclesiásticas de la zona: primero agregada a San Adrián de Sasave por el obispo Esteban y, finalmente, bajo el dominio de las benedictinas de Jaca (herederas de Santa Cruz de la Serós).
Patrimonio
Situada en el punto más alto del pueblo, la parroquial es un edificio del siglo XVI que fusiona la persistencia del gótico tardío con detalles barrocos.
Arquitectura: Presenta una torre-campanario con un dintel labrado en arco conopial y un porche cuyo suelo es una obra de arte popular: un pavimento de cantos rodados formando círculos concéntricos.
Arte: El retablo mayor, dedicado a la Adoración de los Magos, refuerza la advocación poco común del templo.
El urbanismo de Ascara es compacto y sugerente, articulado por una calle Mayor que se quiebra para adaptarse a la ladera.
Pasadizos: Son característicos los pasos cubiertos bajo las casas, donde forjados de madera permiten ganar espacio habitable sobre la vía pública.
Viviendas Nobles: Sobresale Casa Curamuerto, un ejemplo magnífico de arquitectura infanzona de los siglos XVI y XVII. Por otro lado, Casa Herrero, a pesar de su fecha decimonónica (1884), conserva trazas de una vivienda fortificada mucho más antigua, decorada con forja artesanal de gran calidad.
Tradición en los Muros: Se mantiene la costumbre de encalar las fachadas, dejando la piedra vista únicamente en los elementos estructurales (esquinazos y vanos).
Más allá de sus hitos arquitectónicos, Ascara es conocida por la "Fuente el Baño". Antaño, era lugar de peregrinación local por sus aguas sulfurosas, recomendadas para tratar dolencias del riñón.
Festejos
En Ascara hay intenso calendario de romerías. Además de sus fiestas en Reyes y San Hipólito (13 de agosto), el pueblo acude puntualmente a las citas con la Virgen de la Peña, Santa Orosia y San Indalecio en San Juan de la Peña.