Guasa

Guasa se asienta a 848 metros de altitud, coronando un suave altozano en la Val Ancha. Su nombre, que podría derivar del indoeuropeo gortia (seto), define un paisaje de campos de cereal y pequeñas huertas bañadas por el río Gas. Históricamente, Guasa fue un centro administrativo de gran relevancia, llegando a ser la cabecera de un municipio que agrupaba a gran parte de los pueblos de la solana de Jaca.

Patrimonio


La Iglesia de San Sebastián es el hito arquitectónico del pueblo. Aunque sus orígenes son románicos, el templo actual es un sólido edificio barroco de los siglos XVII y XVIII con planta de cruz latina.

El Retablo Mayor: Fechado en 1776, es una obra de Juan Francisco de Ubalde, uno de los escultores más prestigiosos de la zona en el siglo XVIII.

Detalle Simbólico: En la clave del arco de la portada principal, se puede observar un cáliz labrado en relieve, símbolo del carácter eclesiástico del lugar, que perteneció al obispado de Jaca durante siglos.

Guasa cuenta con dos ermitas que reflejan momentos muy distintos de la historia:

Ermita de la Santa Cruz (s. XVII): Situada en el cerro de Monteciello, restaurada recientemente.

Ermita de la Virgen del Rosario: Su reconstrucción en 1868 dejó una inscripción para la posteridad: "Este templo se levantó cuando las iglesias se destruían". Es una alusión directa a la Revolución "La Gloriosa", un periodo de gran inestabilidad política y anticlericalismo en España.

El trazado del pueblo es casi ortogonal, limitado al oeste por la vía del ferrocarril Zaragoza-Canfranc. Entre sus edificios destacan:

Casa Abacial: Una vivienda modesta que conserva elementos defensivos como aspilleras (saeteras) en su planta baja, testimonio de la necesidad de protección en siglos pasados.

Borda de Casa Casanova: Un ejemplo magistral de arquitectura funcional. Este granero posee dos plantas con accesos totalmente independientes: uno a pie de calle para el ganado o herramientas, y otro superior mediante una escalera de piedra exterior adosada al muro.

Festejos


Guasa desempeña un papel vital en la identidad cultural de la comarca cada 25 de junio. Es el punto de encuentro oficial de los romeros que bajan hacia Jaca. Siguiendo un ritual centenario, los participantes, ataviados con sus ropones y portando varas, se detienen aquí para compartir pan, queso y vino en un acto de hermandad antes de realizar la entrada solemne en la catedral jacetana para honrar a Santa Orosia.

Fiesta Mayor: San Sebastián, 20 de enero

Fiestas Menores: La Santa Cruz, 3 de mayo