Patrimonio
A diferencia de otras localidades donde la iglesia destaca sobre el caserío, la de San Antonio de Padua en Lastiesas Altas juega al despiste:
Integración Total: El templo es una nave rectangular de mampostería revocada que se confunde con los edificios civiles colindantes.
El Detalle: Solo una modesta cruz sobre un lucernario en el tejado de losas revela que nos encontramos ante un espacio sagrado. Se accede a ella a través de una profunda lonja que enfatiza su carácter íntimo.
El corazón de la localidad es una amplia explanada empedrada con guijarros, la antigua era, alrededor de la cual se organiza la vida y la arquitectura:
La Casa del Señor: Un edificio imponente por su volumen y sobriedad. Conserva un escudo heráldico y estancias que evocan la vida de la hidalguía rural: escribanía, alcobas y una cocina con una característica chimenea exterior volada.
La Posada Naturista: Los antiguos edificios de servicio (fragua, prensa de vino y graneros) han sido rehabilitados. Uno de ellos luce un escudo de armas fechado en 1627, confirmando la antigüedad y relevancia del lugar.
El Pozo de 1868: Destaca por su estructura inusual; el pozo no está al aire libre, sino al fondo de un edificio alargado de gruesos muros diseñado específicamente para conservar el agua fresca y protegida de la luz.
El entorno de Lastiesas Altas es una combinación de tierras cultivadas y montes espesos de coníferas. Aunque llegó a estar vacía, la recuperación de sus casas y su uso como posada han devuelto la actividad a este rincón.
Festejos
Cada 13 de junio, la localidad celebra a San Antonio de Padua, y mantiene su vínculo histórico con la comarca participando en la romería del Voto de San Indalecio hacia San Juan de la Peña.