Historia
Baraguás tiene el orgullo de ser la patria chica de Martín de Sessé, médico y botánico del siglo XVIII. Sessé cruzó el Atlántico para dirigir el Real Jardín Botánico de México, liderando expediciones que catalogaron la flora del Nuevo Mundo y dejando un legado científico que todavía hoy es referencia en la botánica internacional.
Patrimonio
La Iglesia parroquial de San Andrés es un catálogo de estilos arquitectónicos superpuestos:
Raíz Románica: Del templo original se conservan dos crismones (monogramas de Cristo), uno sobre la puerta sur y otro bajo el altar.
Evolución Gótica: Entre los siglos XV y XVI, el ábside semicircular fue sustituido por uno poligonal de siete lados, y se elevó una torre de gran altura con un marcado carácter defensivo, necesaria por la inestabilidad de la frontera con Francia en aquella época.
Interior: El templo se completa con bóvedas del siglo XVII y una pila bautismal octogonal de gran sobriedad.
El diseño de Baraguás sorprende por la regularidad de sus calles, que se cruzan formando plazas recoletas.
Arquitectura Doméstica: A la entrada destaca Casa el Herrero, que conserva un "fogaril" independiente con sus cadieras (bancos de madera) y una chimenea troncocónica. El dominio de
San Juan de la Peña sobre el lugar queda atestiguado por el escudo del Agnus Dei en su fachada. Otras construcciones como Casa Estarnés lucen bellos aleros de madera tallada.
Ingenios y Caminos: El pueblo conserva su antigua herrería y un humilladero desde donde tradicionalmente se bendecían los campos. En las cercanías se halla la venta de "No te fíes", cuyo nombre popular —antaño parada de arrieros y molino— advierte de las suspicacias propias de los lugares de paso en siglos pasados.
Festejos
El calendario de Baraguás está marcado por el fuego. Aunque su patrón es San Andrés (30 de noviembre), el pueblo mantiene viva la tradición de encender dos grandes hogueras durante San Sebastián (20 de enero) y Santa Águeda (5 de febrero), una en la parte alta y otra en la baja, uniendo a la comunidad en torno al calor en los meses más gélidos del invierno pirenaico.